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[EXO-fic / TRAD] Revolution - Capítulo 12

¡Y aquí estoy una vez más! Ahora empieza la acción~ Este capítulo desvela el 85% de las preguntas que os estabais haciendo hasta ahora (del otro 15 % nunca tendréis la respuesta xD) Por alguna razón, este quizá sea junto con el 8, mi capítulo favorito de Revolution. Tal vez cuando lo leáis me entendáis, no sé. Bueno, sin más rodeos, espero que lo disfrutéis, que ya sólo quedan dos capítulos para terminar >_< (y supongo que los sides, que son cortitos. Todavía no sé si los voy a traducir pero espero que sí). Y ahora... ¡a leer!


* * * *

— Las agujas acaban de moverse.

Los ojos de Suho se abren en cuanto escucha las palabras de Kris, y el silencio invade toda la habitación salvo por éste, quien todavía está tratando de recuperar el aliento.

Luhan no puede evitar notar que la mano de Sehun, que sujeta la suya, se tensa de pronto en un apretón.

— ¿Es... estás seguro? —pregunta Suho—. No te lo estarás imaginando, ¿no?

Kris niega con la cabeza y Luhan percibe un fuego y una energía en sus ojos que jamás había visto.

— No. Estaba sentado, mirándolo, y de pronto las agujas se movieron. Sólo un dígito —dijo Kris, sonriendo—. Justo lo que él dijo.
Suho lo mira antes de girarse hacia todos los demás. Luhan, Kyungsoo, Baekhyun y Chanyeol parecen confundidos, pero Kai, Lay, Sehun y Chen están como si ya se lo esperasen. Sorprendidos, sí, pero ya sabían que iba a suceder.

— Yo... —Suho les dedica una mirada llena de preocupación y, a continuación, asiente con la cabeza—. Supongo que es el momento de contaros por qué estáis aquí.

Por fin, piensa Luhan.

— Kyungsoo, Kai, Baekhyun, Chanyeol y Sehun, seguidme.

Sehun se queda quieto mientras el resto se aleja, y Luhan se da cuenta de que se siente ansioso por dejarlo. El joven le aprieta la mano, obligándolo a mirarlo, y Sehun asiente la cabeza lentamente.

— Te veo más tarde —murmura, y Luhan observa cómo se aleja.

Luhan no sabe por qué, pero aunque ha estado esperando durante mucho tiempo para saber dónde están, de pronto las respuestas le dan miedo.

— Vosotros, seguidme —dice Kris, y todos lo siguen.

No salen del laboratorio experimental; suben hasta donde se encuentran sus habitaciones y en una esquina alejada, Kris los guía hasta una habitación. Luhan ve que se parece a una sala de mini conferencias y todos toman asiento, con Kris de pie en el extremo de la mesa.

Parece un poco nervioso, pero emocionado al mismo tiempo, y eso hace que Luhan se pregunte incluso más qué es lo que va a contarles. Lay parece distraído, y Chen también; sólo Luhan y Xiumin parecen interesados.

— ¿Por dónde empiezo? —murmura Kris, moviéndose de un lado a otro, y Lay lo detiene.

— Kris, estás perdiendo el tiempo.

Kris lo mira y asiente. Después los mira a todos a los ojos y respira hondo.

— No mentí cuando dije que el mundo os necesita a todos. De hecho, y para ser completamente honesto, todos estáis aquí porque tenéis que salvar al mundo.

Luhan y Xiumin intercambian miradas. Lay y Chen ahora están sentados derechos, escuchando. Luhan se da cuenta de que tampoco ellos saben toda la verdad, quizá sólo una parte.

— Ahora mismo no estamos en la Tierra.

Las palabras de Kris hacen que Luhan quiera soltar una carcajada por la broma, pero parece estar hablando en serio así que se sienta en silencio y sigue escuchando.

— Estamos muy lejos de ella, en un laboratorio experimental secreto fundado por un científico que busca tener el control —Kris suspira—. Su principal propósito al crear este laboratorio era hacerse con el control de la Tierra. Por completo.

— ¿Por qué? —pregunta Xiumin.

— Por poder, por venganza —explica Kris—. Una combinación muy peligrosa.

Luhan nota su expresión triste.

— ¿Cómo acabasteis Suho y tú aquí?

Kris les dedica una mirada a todos.

— Suho y yo... éramos jóvenes y ambiciosos. Estábamos ansiosos por jugar con la alteración genética, ver lo mucho que el mundo podía ofrecer, lo que podíamos hacer con nuestros conocimientos... Ambos jugamos a ser Dios. Éramos muy jóvenes y unos científicos brillantes —Kris sonríe—. Todavía lo somos. Pero debimos haber sabido que lo que estábamos haciendo nos conduciría a esta situación.

Kris mira a Chen durante unos segundos antes de volver a mirarlos a todos.

— Éramos adictos a jugar con cosas con las que no debimos jugar, en primer lugar. Éramos como niños a los que les dan bloques de juguete para construir y pinturas para colorear. Experimentamos con la alteración genética... y tuvimos éxito —cuanto más hablaba Kris, más triste lo notaba Luhan—. Primero experimentamos en nosotros mismos. Fue un proceso doloroso, pero pudimos hacerlo. Nos sorprendimos al ver lo que podíamos hacer y nos quedamos boquiabiertos ante nuestros poderes...

» Después creamos uno más. Nuestro primer experimento, aparte de nosotros, tenía el increíble poder de parar el tiempo. Era... hermoso, lo que podía hacer. Podía hacer que las puestas de sol durasen tantas horas como quería y hacer que la lluvia no alcanzase el suelo —Kris sonríe al recordarlo—. Podía hacer que un momento durase para siempre.

» Vimos que lo que hacía era increíble, y tanto Suho como yo estábamos muy orgullosos de nuestro experimento. Tanto, que lo presentamos ante todos los científicos del mundo. ¿Pero qué recibimos a cambio? —los ojos de Kris pasaron a estar llenos de ira—. Burlas. Odio. Repulsa.

» Ni siquiera aceptaron el hecho de que lo que hicimos era espectacular y hermoso. Estaban horrorizados y veían nuestro experimento como algo monstruoso. Nos veían como bichos raros, y nos arrebataron nuestros títulos y nuestro trabajo. Nuestra vida. Nos dejaron sin nada, nos capturaron y nos estudiaron —Kris suspira—. Queríamos huir; o, peor, queríamos morir. Fue entonces cuando llegó este hombre, proponiéndonos una oferta maravillosa para seguir viviendo. Para seguir con nuestros experimentos. A cambio, él nos mostraría más maravillas.

» Como si fuéramos niños a los que ofrecían juguetes nuevos, aceptamos de inmediato. Ese hombre era nuestra única esperanza en aquel momento. Lo que no sabíamos era que sólo nos quería como armas. Armas para matar a aquellos que lo habían destituido de su cargo por más de un error que había cometido. Él también era un científico muy destacado que experimentaba con la alteración genética, como nosotros, pero lo habían humillado porque sus experimentos no habían funcionado.

Todos en la sala escuchan atentamente las palabras de Kris y éste finalmente toma asiento en el otro extremo de la mesa.

— Él nos envió a aquí, a este planeta virgen y a este laboratorio que sólo él y unas cuantas personas más conocían. Nos proporcionó equipos de primerísima calidad, la tecnología más avanzada y reunió a unas cuantas... personas para experimentar con ellas.

— ¿No querrás decir «capturó»? —pregunta Xiumin, furioso, refiriéndose a ellos mismos, y Kris asiente.

— Capturó. Sí, eso fue lo que hizo. Capturó a mucha gente para experimentar con ella —Kris sacude la cabeza mientras lo dice—. Suho y yo no queríamos eso. Queríamos que la gente accediera voluntariamente a lo que íbamos a hacerles; hacerles entender que era muy arriesgado participar en esto. Nuestros experimentos siempre eran peligrosos y existía la posibilidad de que pudieran morir. Nosotros no queríamos eso, Suho y yo no somos asesinos.

» Pero él nos amenazó, diciéndonos que nos entregaría para que volvieran a estudiarnos como a animales en jaulas. En realidad llegamos a considerar esa opción antes que matar a gente —Kris aprieta los puños—, pero entonces nos arrebató a nuestro experimento. Al que tenía el poder de controlar el tiempo. Nos lo arrebató.

Luhan ve que Kris aprieta los dientes.

— Lo obligó a detener el tiempo en la Tierra para que pudiéramos avanzar y seguir experimentando. Así nosotros podríamos progresar y la Tierra no. De esa forma, en la Tierra nadie podría averiguar dónde estábamos, qué estábamos haciendo, ni cuántas personas desaparecían... Nos amenazó con que si no seguíamos sus órdenes, lo matarían —Kris inspira aire con fuerza—. Matarían a mi pareja vinculada...

Su pareja... Luhan siente compasión de Kris, por tener a su pareja capturada y verse obligado bajo amenazas a hacer todo eso.

— Así que él detuvo el tiempo, y nosotros comenzamos a experimentar.

— ¿Qué sucedió? —pregunta Lay.

— Unos cuantos de nuestros experimentos fueron un éxito; concretamente, todos vosotros.

— ¿Y los que no? ¿Se... murieron? —pregunta Luhan.

Kris baja la cabeza.

— Se convirtieron en monstruos. Eran inestables.

Monstruos.

La imagen de la criatura con la que él y Xiumin habían luchado invadió la mente de Luhan y éste soltó un grito ahogado.

— Sí, Luhan —dice Kris—. Aquellas criaturas eran ejemplos de experimentos fracasados.

— Entonces nosotros los matamos... —Luhan abre los ojos, horrorizado—. Matamos humanos. Matamos a dos.

Kris niega con la cabeza.

— No. Lo hicimos nosotros. Ya estaban muertos cuando se transformaron en esas criaturas. Todos sus recuerdos, todo lo que tenía control sobre su parte humana había desaparecido. Todo desapareció al experimentar con ellos.

Luhan se estremece en su asiento sólo de pensar lo cerca que estuvo de acabar como ellos.

— Pero a este hombre, a este científico, le gustó la idea de los monstruos y nos obligó a crear muchos más.

— ¿Para qué? —pregunta Xiumin.

— Para conquistar el mundo —explica Kris—. Su plan es soltarlos por toda la Tierra, matar a los científicos que nos condenaron a todos y después empezar a atacar ciudades.

— ¿Y eso cómo va a ayudarle? —Lay los mira a todos, uno a uno—. ¿Qué papel jugamos nosotros en todo eso?

Kris suspira de nuevo.

— Cuando todo el mundo esté siendo atacado y todo destruido y el pánico se extienda por toda la Tierra, todos vosotros tendréis que intervenir y salvarla de la completa destrucción.

— No lo entien... —Luhan empieza a hablar pero Kris levanta la mano para detenerlo y poder continuar.

— Una vez que hayáis salvado la Tierra, demostraréis a todos que nosotros teníamos razón. Que él tenía razón. Que todos nuestros experimentos no eran nada. Que nosotros no éramos unos bichos raros. Que gracias a él, la Tierra está a salvo.

— ¡Eso es injusto! —Lay se pone de pie, furioso—. ¿Va a hacerse el héroe? Somos vuestros experimentos, no los suyos. ¿Va a llevarse él la gloria por lo que tú y Suho hicisteis?

Kris asiente.

— Lamentablemente. Seguí queriendo ocultar vuestros poderes, fingir que ninguno de vosotros se había desarrollado lo suficiente, pero al mismo tiempo seguí entrenándoos para usarlo en secreto. Pero, honestamente, ninguno de nosotros quiere que el mundo sepa de vuestra existencia. La Tierra no está preparada para algo tan grande.

— Espera —Xiumin levanta la voz—. Dijiste que su plan era soltar a todas estas... estas criaturas en la Tierra. ¿Cómo pretenden llevarlas?

— No lo harán.

Luhan mira a Kris.

— Mañana lanzará un misil con todas las sustancias químicas necesarias para contaminar a parte de la población. Eso hará que se conviertan en esos monstruos.

No..., piensa Luhan. Toda esa gente inocente.

Kris les dedica una mirada a todos.

— Por eso tenemos que detenerlo. Por eso Suho y yo os necesitamos a todos, para que nos ayudéis a detenerlo.

Ellos... Luhan mira a su alrededor para verlos. Pero no están preparados. No están preparados para manejar esto.

— ¿Cómo supiste cuando pasaría todo esto? —Chen habla por primera vez.

— Antes de que capturasen a mi pareja, me transmitió un mensaje que decía que sabría cuando sería el momento adecuado para empezar una revolución. Veréis... lo tienen encerrado en uno de los laboratorios de arriba, donde están los científicos. Él sabe lo que está pasando, cuáles son sus planes y cuándo van a ejecutarlos. Dijo que me avisaría a través del reloj. Esa fue su última promesa.

— ¿Por qué no empezasteis a luchar antes? —pregunta Xiumin—. Antes de que todo esto se os fuera de las manos.

— Lo hicimos —responde Kris—. Y pagamos un precio muy alto por ello.

Kris mira a Chen de nuevo, brevemente, antes de continuar.

— Otro de nuestros experimentos exitosos se enfrentó a él, pero no había recibido el entrenamiento adecuado, así que sus poderes se descontrolaron y se atacó a sí mismo. Como resultado, su cuerpo dejó de funcionar. Ha estado en coma todo este tiempo hasta que se despertó esta mañana. Lamentablemente, ya no recuerda nada. Ni siquiera a su pareja.

Luhan sabe que Kris está hablando de Chen. Así que él es la pareja vinculada de Suho, piensa, y no puede imaginarse cómo se debe de estar sintiendo en estos momentos. Que tu pareja te olvide. Que se despierte y no sepa quién eres.

Luhan recuerda ver a Suho triste y agotado cuando les presentó a Chen.

— Así que vamos a luchar —comienza Xiumin—. ¿Cuál es el plan?

Kris les dedica una mirada a todos.

— Lucharemos si ellos se deciden a luchar, pero si pudiéramos detenerlos sin derramar sangre, mejor. Sé que os he torturado a todos lo suficiente, pero os pido esto como último favor. Ayudadnos a Suho y a mí a parar todo esto. Ayudadnos a enmendar nuestros errores.

Luhan ve que todos asienten con la cabeza y sonríe porque después de todo lo que Kris y Suho les han hecho, todavía están dispuestos a ayudarlos. La elección de Lay de confiar en Suho y en Kris cuando nadie lo hacía finalmente está dando sus frutos.

— ¿Qué hacemos? —pregunta Lay.

— Esto es lo que Suho y yo sabemos de sus planes hasta ahora —explica Kris—. Cuando lancen esos misiles a la Tierra, pretenden que los sigamos y esperemos hasta que destruyan a casi todo el mundo. Cuando lo hayan hecho y la Tierra esté desesperada por ayuda es cuando nosotros tendríamos que llegar y salvarlos. Pero en vez de esperar la destrucción de la Tierra, vamos a impedir que eso suceda. No vamos a quedarnos de brazos cruzados, sino que nos pondremos en marcha y protegeremos a la gente. Basta ya de alterar genéticamente a las personas.

El silencio se cierne sobre ellos mientras asimilan lo que Kris les ha dicho.

— Vaya… —Xiumin inspira aire—. No puedo creer que vayamos a volver a casa.

A casa. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que Luhan ha pensado en su casa. ¿Cómo sería? Desde hace tiempo, Luhan siente que su hogar es este, con todos los demás. ¿Cómo podría volver a su vida normal como si el laboratorio y el plan oculto de destruir a la humanidad no existieran?

— Me gustaría pediros perdón por todo lo que os he hecho —dice Kris—, pero quiero que sepáis que Suho y yo nunca os hemos visto como objetos de prueba. Ni como experimentos. Estábamos fingiendo.

Luhan ve que Kris los mira con cariño.

— Os vemos como seres humanos hermosos y con un don especial. Nunca fue nuestra intención usaros como armas —Kris baja la cabeza—. Lo siento.

Luhan niega con la cabeza.

— Ahora entendemos por qué lo hiciste. Y, a decir verdad, me gustan estos poderes —dice tímidamente.

— A mí también —dice Xiumin con una sonrisa.

— Lo mismo va por mí —añade Lay.

— Y por mí —dice Chen en voz baja mirando sus manos—. Aunque todavía no entiendo cómo usarlos.

Kris asiente.

— Gracias. Esto significa mucho para nosotros. Suho y yo hemos estado esperando mucho tiempo que la gente apreciase lo que creamos. Me alegra ver que al final, todos vosotros lo habéis hecho.

Kris se pone de pie indicando el final de la discusión.

— Ahora bien, si nadie tiene ninguna pregunta, creo que hoy todos necesitáis descansar. Preparaos para lo que vendrá mañana.

* * *

El camino de vuelta a sus habitaciones está algo borroso en la mente de Luhan. Toda esta nueva información, todos estos motivos...

No es suficiente el que tengan poderes; no es suficiente el que hayan experimentado con ellos, ¿también tienen que estar en otro planeta que no es la Tierra? ¿También tienen que tener su futuro decidido?

Luhan se adentra en su habitación y se deja caer sobre la cama. Se alegra de que Sehun todavía no haya llegado; no quiere que lo vea así, hecho un desastre. Un confuso y jodido desastre.

Así que lo habían capturado. Y usado. Pudo haberse convertido en una de esas criaturas monstruosas si el experimento que habían hecho con él no hubiera salido bien.

Y ahora van a salvar al mundo.

Nada de esto tiene sentido para Luhan. Bueno, entiende por completo lo que Kris les ha contado y cualquiera pensaría que con todo el tiempo que llevan usando sus poderes, Luhan ya estaría acostumbrado a cualquier cosa extraña. Pero, aun así, le cuesta comprender la realidad ahora que sabe la verdad.

Luhan se levanta con dificultad de la cama y camina cabizbajo hacia el cuarto de baño. Comienza a sentir dolor de cabeza en cuanto deja correr el agua en la bañera, y coloca ambas manos en el lavabo, bajando la cabeza y tratando de que el dolor desaparezca.

Salvar el mundo... ¿Pueden hacerlo?

Luhan levanta la cabeza y mira fijamente el espejo empañado que tiene frente a él. Así, piensa, así es como se ve a sí mismo ahora. Como algo borroso, confuso. Y no quiere eso. Quiere ver las cosas con claridad. Quiere mirarse al espejo y ver el reflejo de alguien fuerte.

Luhan extiende la mano y lo limpia lentamente, dejando que sus manos se deslicen por el espejo. Al terminar ve a Sehun, de pie detrás de él.

No lo ha oído entrar, quizá porque estaba demasiado distraído, pero al mirarlo ve en sus ojos que está cansado y triste. Al igual que Luhan, él también parece estar hecho un mar de dudas y él entiende el porqué. Parece que lo que Suho les ha contado y la verdad de lo que van a hacer ha hecho mella en él también.

Luhan mira el reflejo de ambos en el espejo. Los dos tienen el mismo aspecto ahora: delgados, frágiles, con los ojos muertos de cansancio y la piel pálida.

Pero todo está a punto de acabarse, ¿no?

Sehun se le acerca por la espalda y envuelve sus brazos alrededor de él mientras Luhan inclina la cabeza hacia un lado para permitir que Sehun le plante un cálido beso en el cuello.

— Estás aquí... —susurra Sehun, acariciando los hombros de Luhan con las manos.

— ¿Dónde si no? —le responde Luhan mientras se relaja con los toques de su pareja.

— Pensé que te habías ido —dice Sehun, apoyando la barbilla sobre el hombro de Luhan mientras mira fijamente sus reflejos.

Nunca podría dejarte..., quiere decirle Luhan mientras se queda allí de pie, mirándolo. Pero no puede decir algo de lo que ya no está seguro. Sobre todo cuando van a... ¿qué es lo que van a hacer al día siguiente? ¿Tener una batalla? ¿Puede prometerle que estarán juntos cuando ni siquiera está seguro de lo que va a pasarle a él?

Sehun se incorpora y tira de la mano de Luhan. Éste lo mira, extrañado, y Sehun lo conduce hacia la bañera.

Ambos se introducen en ella y Luhan apoya la espalda en el pecho de Sehun mientras el agua caliente trata de calmarlos. Pero Luhan sabe que no funciona, ya que ambos siguen tensos tras las revelaciones que acaban de oír.

Lentamente, Sehun extiende la mano para coger la pastilla de jabón y empieza a enjabonar la espalda de Luhan. Éste se sorprende en un principio, pero después deja que lo haga. También siente las manos de Sehun en su cabello, mientras le lava el pelo con champú, y cierra los ojos para tratar de relajarse.

— ¿Qué haces? —susurra Luhan al sentir sus manos deslizándose hacia abajo para masajearle los hombros.

— Cuidarte —responde Sehun. A continuación tira de él con cuidado y lo guía hacia fuera de la bañera.

Sehun hace que se coloque bajo la ducha y empieza a enjuagarle el pelo, mientras Luhan cierra los ojos para que el champú no le haga daño.

— ¿Por qué haces esto? —Luhan no puede evitar preguntarlo.

— Siempre he querido hacerlo —responde Sehun—. Es mi forma de darte las gracias por cuidarme en aquel entonces.

Luhan recuerda aquella vez que habían metido a Sehun en su habitación, completamente desnudo y débil. Recuerda haber sostenido su mano toda la noche, la única compañía que tenía en aquella habitación vacía. Que Sehun todavía lo recuerde...

— Por supuesto que lo recuerdo... —dice Sehun como si hubiese escuchado sus pensamientos—. Recuerdo cada momento que he vivido contigo.

Sehun lo hace girar sobre sí mismo cuando termina con él para hacer que lo mire a la cara, y Luhan abre los ojos.

— Siempre los recordaré —murmura mientras se inclina y empieza a besarlo.

Luhan cierra los ojos cuando el beso de Sehun ahoga cada temor y cada ansiedad anclados en su cuerpo y el agua que cae sobre ellos esconde sus lágrimas mientras se acerca más a él.

Ni siquiera sabe por qué llora. Quizá porque se siente demasiado cansado e impotente. Sólo quiere que todo se acabe cuanto antes y que los dejen vivir en paz. Pero no, habían sido creados así. Capturados. Alterados genéticamente. ¿Y para qué? ¿Para ser parte de la venganza de alguien?

Sehun lo empuja contra la fría pared del baño sin dejar de besarlo despacio, con ternura. Es diferente, piensa Luhan mientras desliza sus manos hasta la diminuta cintura de Sehun y lo abraza. Sus besos son lentos, como si se estuviera tomando su tiempo, y Luhan le corresponde, deseando que el momento no se acabe nunca.

Besar a Sehun así le parece algo nuevo. En la intimidad siempre se han precipitado, pero ahora Luhan siente que Sehun está yendo con calma a propósito, disfrutando cada presión de sus labios contra los suyos, cada sabor, cada sensación. Si ambos no necesitaran aire para respirar, Luhan duda que se hubieran detenido de vez en cuando.

Sehun lo suelta tras un rato y Luhan abre los ojos para mirarlo. Es tan guapo, piensa. Tiene el pelo mojado y sus ojos lo miran como si tratase de absorberlo todo en él. Sus pómulos son prominentes ahora y Luhan hace una nota mental de servirle más comida en el plato la próxima vez. Pero entonces se da cuenta de que no les queda mucho tiempo para hacerlo.

Luhan apoya su frente en la barbilla de Sehun y éste lo envuelve entre sus brazos. El agua de la ducha lo golpea en la espalda y Luhan disfruta de la relajante sensación de estar el uno en los brazos del otro.

— Tienes que comer más —le dice Sehun mientras le acaricia la espalda.

Luhan levanta la vista hacia él.

— Debería ser yo quien te dijera eso. Estás muy delgado.

Sehun le sonríe con ternura.

— Ambos lo estamos.

A Luhan le encanta cuando Sehun sonríe, porque sus ojos desaparecen y lo hace sonreír a él también.

Luhan vierte un poco de champú en sus manos y lo aplica en el cabello de Sehun, frotándolo con rapidez. Sehun se retuerce y él se echa a reír al ver que trata de apartarse porque se siente ridículo.

— Ven aquí —Luhan se ríe y tira de él para ponerlo debajo de la ducha. Cuando Sehun se queda quieto, Luhan aprovecha para seguir aseándolo.

Minutos más tarde, Luhan está sentado sobre el frío mármol del lavabo, poniéndose una camiseta mientras Sehun se cepilla los dientes, con una toalla envuelta alrededor de su cintura.

Luhan lo mira y todo parece tan... normal. Como si el mundo no corriese peligro. Como si estuviesen disfrutando de una tarde normal juntos.

Sehun acaba de cepillarse los dientes y lo descubre mirándolo fijamente.

— ¿Qué? —le pregunta, y Luhan le sonríe mientras sacude la cabeza.

— Nada. Simplemente me gusta verte haciendo cosas normales.

Sehun levanta las cejas mientras se acerca a él.

— ¿Cosas normales?

Luhan asiente.

— Sí, como ahora, cepillándote los dientes.

Sehun se coloca entre las piernas de Luhan y apoya sus manos a ambos lados de su cuerpo, en la repisa del lavabo. Entonces levanta la mirada hacia él.

— ¿Y esto? ¿Esto también es normal?

Luhan ve cómo Sehun besa su pecho y, aunque lleva una camiseta puesta, se estremece con el mínimo roce de él.

— Mmmmmm... —Luhan rodea la cintura de Sehun con las piernas para acercarlo más a él y éste se inclina sobre Luhan para besarle el cuello.

— ¿Qué tal esto?

Sehun le aprieta la cintura mientras deja inofensivos mordiscos en su mandíbula y Luhan jadea, ya que cada uno le provoca una sensación de hormigueo en la boca del estómago. Sehun tiene cuidado de no tocar el hematoma que le provocó su mordisco de la última vez, y deja que sus labios recorran todo su cuerpo.

— ¿O esto?

Sus manos se deslizan hasta los muslos de Luhan y le separa las piernas mientras le levanta la camiseta, hasta dejar su vientre al descubierto. Luhan observa cómo hunde la cabeza y engulle su miembro mientras él encoge los dedos de los pies al sentir su lengua saboreando cada centímetro de él.

— Sehun... —jadea mientras la cabeza de Sehun se mueve de arriba abajo y él se siente cada vez más excitado. Las manos de Sehun se clavan en los muslos de Luhan, manteniéndolos separados, y el reflejo de ambos en las puertas de cristal de la ducha lo excita todavía más.

Los dientes de Sehun lo rozan y él se estremece mientras sus gemidos resuenan entre las cuatro paredes del baño. Luhan agarra el pelo de Sehun para detenerlo antes de que se corra pero, ¿de verdad quiere parar? La boca de Sehun sobre su erección le provoca sensaciones maravillosas y Luhan cierra los ojos con fuerza, tratando de controlarse.

El fuego en el interior de su estómago se hace cada vez más intenso mientras Sehun sigue chupándolo. Va a correrse pronto, lo sabe, y justo cuando está a punto de hacerlo, Sehun se aparta de él.

No..., Luhan abre los ojos y lo ve todo borroso. Sehun levanta la mirada hacia él y sus labios están tan brillantes y rosas que, Dios, eso todavía lo excita más. Sehun se asegura de no tocarlo para que no se corra y Luhan siente el cuerpo dolorido y necesitado de él, de su boca, de su cuerpo, de sus roces.

Sehun lo levanta con facilidad y Luhan envuelve sus piernas alrededor de él. Lo lleva en brazos fuera del baño hasta la cama, entre besos, y lo acuesta sobre el suave colchón sin preocuparle que el pelo de Luhan todavía esté mojado. Luhan no lo suelta y enrosca sus brazos alrededor de su cuello mientras siguen besándose íntimamente. Sehun parece estar conforme con ello y se coloca sobre él mientras le levanta la camiseta para sentir su piel por debajo de la tela.

Los roces de Sehun son algo que Luhan nunca entenderá. Son una mezcla entre la sensación de quemarse y la de congelarse. Es una sensación fría como el hielo y después ardiente como el fuego y Luhan se ve atrapado en todas estas emociones que no sabe cómo explicar, salvo diciendo que son maravillosas.

Sehun despoja a Luhan de su camiseta y comienza a jugar con sus pezones mientras el fuego vuelve a reavivarse en su interior. Luhan tira de la toalla que rodea la cintura de Sehun y comienza a acariciarlo, mientras éste empuja voluntariamente dentro de la palma de su mano.

Ahora ambos se sienten cómodos con los roces y el contacto. Luhan sabe lo que excita a Sehun y éste sabe cómo conducirlo a él al borde de la locura. Luhan desea poder tener el tiempo suficiente para hacer más cosas con él. No es que no quiera esto, porque joder... Sehun dándole placer todo el tiempo también es lo que quiere. Pero no puede evitar desear tener más, como cosas simples. Eso es lo que quiere.

Luhan sisea cuando Sehun le separa las piernas e introduce un dedo en su interior, pero éste se detiene cuando ve que Luhan aprieta los ojos por el dolor que está sintiendo.

— Odio hacerte esto... —murmura Sehun contra su oído—. Odio hacerte daño.

Pero Luhan le dice que siga. Le gusta cuando Sehun lo llena y se entierra dentro de él poco después. El dolor que siente, puede soportarlo perfectamente mientras esté con él.

Las embestidas de Sehun son lentas y Luhan recibe cada una de ellas con deseo y necesidad. Quiere correrse con tanta desesperación que le duele todo el cuerpo. Sehun ha ido acumulando todo ese fuego dentro de él desde antes pero parece que no quiere que se corra todavía, ya que se retira de su interior cada vez que Luhan está a punto de llegar al orgasmo.

— ¿Qué estás haciendo? —jadea Luhan contra su oído, frustrado, mientras Sehun se detiene y luego continúa de nuevo, lentamente al principio y luego más rápido mientras le mordisquea el hombro.

— Te hago el amor —le responde, y Luhan jura por Dios para sus adentros que podría correrse con sólo esas palabras—. Dios, Luhan... ¿qué me haces?

Luhan no le responde y siente cómo Sehun comienza a empujar más fuerte dentro de él. Justo cuando está a punto de correrse, Sehun vuelve a detenerse y lo abraza.

— Sehun... —suplica Luhan, temblando, con el cuerpo necesitado—. Sehun, por favor...

— Todavía no —le susurra Sehun mientras le acaricia el miembro, y éste palpita intensamente en la palma de su mano. Luhan está sensible y agotado y odia a Sehun por hacerle esto. Lo desea con desesperación. Lo necesita...

— Te quiero —le susurra al oído, y Luhan lo mira a los ojos—. Sé que me ha llevado mucho tiempo decirlo pero... te quiero.

Luhan tiembla en sus manos y antes de que pueda decir algo Sehun comienza a moverse de nuevo, acariciándolo mientras se entierra dentro de él.

Las uñas de Luhan se clavan en la espalda de Sehun mientras él le levanta las piernas. Ahora sus estocadas son mucho más profundas y Luhan se aferra a él para recibirlas. Cada vez que Sehun lo embiste siente que lo golpea en ese punto glorioso y sabe que no podrá soportarlo mucho tiempo más.

— Sehun... —jadea, cerrando los ojos mientras siente que el fuego en su estómago amenaza con quemarlo—. Joder, Sehun, te juro por Dios que si te detienes ahora...

Sehun lo masturba, deslizando el dedo pulgar por el extremo de su glande mientras se mueve en el interior de Luhan y este comienza a contraerse a su alrededor.

— Córrete para mí, Luhan... —susurra Sehun mientras lo embiste con más fuerza—. Córrete...

Y Luhan se libera en la mano de Sehun, en un orgasmo intenso, hasta que ya no puede pensar más. No puede oír nada, excepto el sonido de su corazón, y no siente nada salvo las oleadas del orgasmo abandonándolo poco a poco. Es más intenso de lo ha sentido nunca antes y se aferra a Sehun, gimiendo y temblando.

Sehun se corre justo después, sosteniendo a Luhan cerca de él mientras lo llena por dentro. Sabe que el agarre de Sehun en su muslo lo dejará con moretones al día siguiente, pero no le importa.

Ambos se quedan tumbados durante un rato, jadeando en los brazos del otro. Sehun se retira de su interior y Luhan se estremece al sentir al calor de Sehun abandonándolo, pero se acurruca a su lado y Sehun lo abraza, presionando su pecho contra la espalda de él, y se quedan así.

Minutos, horas... Luhan no sabe cuánto tiempo ha pasado ya, pero sigue despierto. Está exhausto pero no del todo. Está agotado mentalmente, pero físicamente se siente mejor; es como si tuviera una gran energía acumulada dentro de él y no supiera qué hacer con ella. Luhan extiende las manos y el orbe que descansa en uno de los estantes vuela hacia él. Lo hace flotar y juega con él durante un buen rato.

— Duérmete, Luhan —murmura Sehun contra su oído, y Luhan deposita de nuevo la esfera en el estante.

— Tú tampoco estás durmiendo —replica, y Sehun suspira.

— Es cierto. Pero, por favor, trata de dormir un poco. Mañana necesitarás estar descansado.

Mañana...

— No puedo creerme que nos vayamos mañana —Luhan suspira—. Nunca pensé que ese día llegaría.

Luhan siente que Sehun se tensa tras él.

— ¿Nos vayamos? ¿Te refieres a ti y a mí?

Luhan se gira para mirarlo.

— Sí... ¿Suho no os explicó el plan?

Sehun se lo queda mirando durante un buen rato antes de cerrar los ojos y abrirlos de nuevo.

— Luhan... —Sehun inspira aire—. Yo no voy a ir contigo.

Luhan se siente como si alguien acabase de darle una patada en el pecho.

— ¿Qué?

Sehun lo mira.

— Yo no me iré contigo. Nosotros no nos iremos con vosotros.

Luhan pestañea, incrédulo.

— ¿Qué quieres decir? Kris dijo que íbamos a volver a la Tierra para evitar que esos misiles aterricen. Para que...

Sehun niega con la cabeza.

— No... Eso es lo que tú, Xiumin, Lay, Chen y Kris haréis.

Luhan lo mira como si estuviera loco. Si ellos son los únicos que van a volver a Tierra, entonces, ¿qué pasa con ellos?

Luhan sostiene la cara de Sehun entre sus manos.

— No. No, tú no te quedarás aquí, Sehun... Te harán daño. Y a Kyungsoo. Y a Baekhyun. A todos.

Sehun se inclina y lo besa en los labios. Luhan se detiene durante un rato y se calma.

— Sehun.... no puedes quedarte aquí —susurra, desesperado, y Sehun suspira.

— Tenemos que hacerlo. Nosotros seremos como... un plan B, por decirlo de algún modo.

— ¿Un plan B?

Sehun asiente.

— Todos vosotros trataréis de detener el misil antes de que llegue a Tierra, ¿no? —Luhan asiente—. Bueno, ¿qué pasa si lanzan otro cuando se den cuenta de que el primero fracasó?

Luhan no había pensado en eso.

— ¿Y si vienen a por vosotros? —pregunta Sehun—. ¿Y si os envían a todos estos monstruos para que acaben con vosotros?

Luhan sacude la cabeza. No, aun así no pueden dejarlos aquí.

— Nos quedaremos aquí —prosigue Sehun—. Kyungsoo, Kai, Baekhyun, Chanyeol, Suho y yo... nos quedaremos para destruir todo este laboratorio y que así ninguno de estos experimentos e investigaciones caiga en manos equivocadas otra vez.

— ¿Y si me quedo contigo? —Luhan lo mira desesperado—. Puedo intercambiarme con Suho. Chen está con nosotros y estoy seguro de que Suho no querrá separarse de su propia pareja.

Sehun acuna el rostro de Luhan entre sus manos y lo mira con tristeza mientras le aparta el flequillo de los ojos.

— No puedes separar a Suho de nosotros. Ni tampoco nosotros podemos separar a Kris de vosotros.

— ¿Por qué?

Sehun suspira.

— ¿No sabes que Kris también puede ser tu pareja vinculada y Suho la mía?

Luhan lo mira, sorprendido, y niega con la cabeza.

— No.

— Suho es como... nuestro vínculo paternal. Hay un poco de él en cada uno de nosotros. Sea lo que sea, lo mezclaron con el experimento que nos dio estos poderes y todos nosotros estamos unidos a través de Suho. Él puede ser nuestra pareja si así lo quisiéramos.

La forma en que Suho los trata, la forma en que los cuida a todos... Luhan lo recuerda todo.

— No tenemos que vincularnos con él si él no quiere. Es compatible con todos nosotros, pero curiosamente se siente más a gusto con Chen. Igual que yo contigo.

Sehun le acaricia la cara.

— Sabes que separar a alguien de su pareja lo debilita. Suho ya está lo suficientemente débil ahora, sin Chen. Nosotros somos los únicos que podemos ayudarlo. Aunque nunca nos hemos vinculado con él, le ayudamos a sentirse vivo siempre que estamos cerca de él. Lo mismo le pasa a Kris con vosotros.

Luhan lo mira con impotencia.

— ¿A esto te referías antes? ¿Que no podemos estar juntos porque somos... diferentes?

Sehun asiente lentamente y retira sus manos.

— Lo entenderé si quieres que nos detengamos ahora para acostumbrarte a... estar sin mí.

Luhan sacude la cabeza.

— Ni se te ocurra pensar en volver a apartarme de ti. Apenas nos queda tiempo ya.

Sehun asiente y apoya su frente contra la de Luhan.

— Lo siento.

El silencio se cierne sobre ellos de nuevo mientras se quedan así, inmóviles, y Luhan no puede evitar pensar en un montón de cosas. Es demasiado agotador.

El tiempo.

Cuando el tiempo avance de nuevo, él y Sehun tendrán que separarse.

Así que eso era lo que significaba. Ahora que el tiempo ha empezado a moverse de nuevo, tienen que seguir su propio camino para salvar el mundo.

No quiere separarse de Sehun, pero así debe ser.

Luhan sostiene la cara de Sehun y lo obliga a mirarlo.

— ¿Qué pasará con nosotros? —pregunta, y Sehun le devuelve la mirada con tristeza.

— No lo sé.

Luhan cierra los ojos.

— Tal vez todavía quede alguna forma de que podamos volver a estar todos juntos. Tal vez todavía quede tiempo. Tal vez...

— Luhan...

— Tal vez... —Luhan ahoga un sollozo—. Tal vez...

Pero no hay nada. No se le ocurre ninguna solución, y se enfada consigo mismo por ser tan débil.

— Luhan... —Sehun lo abraza y deposita un suave beso en su frente—. Lo siento. Pero por favor, duérmete. Necesitarás toda tu energía mañana.

¿Cómo podría dormirme?, piensa Luhan, cuando mañana...

Sabe que Sehun está tratando de distraerlo y de que no hable de ello ¿pero no se da cuenta de que no les queda mucho tiempo?

— Por favor —le ruega Sehun.

— Pero, ¿y si me despierto y tú ya no...?

— Estaré aquí —le susurra Sehun— Te lo prometo.

Luhan, a pesar de seguir sintiéndose ansioso, deja que las palabras de Sehun lo tranquilicen y hace todo lo posible para conciliar el sueño.

* * *

Todos se reúnen a la mañana siguiente para esperar a que Suho regrese de su laboratorio, y Luhan se percata de que todos parecen nerviosos. Chanyeol, por una vez, se comporta y permanece sentado y ansioso en una esquina; Baekhyun pasea de un lado a otro mientras Lay está de pie, inmóvil como una piedra; Xiumin sigue inquieto y Chen no aparta la mirada de sus propias manos.

Los únicos que parecen tranquilos son Kris, Kyungsoo, Kai y Sehun. Kris porque Luhan sabe que así tiene que ser; si él se desmoronara, ellos lo harían también. Y Sehun, Luhan sabe que intenta ser fuerte por los dos.

Kyungsoo y Kai, en cambio, parecen estar listos. Kyungsoo está sentado en uno de los bancos y Kai está a sus pies, apoyado en sus piernas. El rostro de Kai está ya curado y Luhan se da cuenta de que Lay ha logrado convencerlo de aceptar su ayuda. Luhan observa cómo Kyungsoo pone una mano sobre el hombro de Kai y éste levanta la mirada hacia él y le sonríe.

Luhan mira a Sehun y ve que también los está mirando.

— Por fin... —sonríe Sehun—. Se han vinculado.

Luhan entrelaza sus dedos con los de él.

— ¿Suho y Kris no se darán cuenta?

— No creo que les importe —dice Sehun, mirándolo—. Han esperado mucho tiempo.

Luhan asiente y apoya la cabeza en el hombro de Sehun.

— ¿Sabes? —comienza Sehun—. La primera vez que te vi, pensé que no durarías mucho.

Luhan levanta la vista hacia él.

— ¿La primera vez que me viste?

Sehun asiente.

— Ya estaban experimentando con nosotros. Con Kai, con Lay y conmigo... Pasamos por delante de uno de las instalaciones de este laboratorio de camino a hacernos unas pruebas y vi unos cuerpos, muchos, en cápsulas de cristal.

Aquellas habitaciones... piensa Luhan al pensar en las habitaciones que había visto con animales en jaulas y muchos científicos.

— Ahí fue cuando me di cuenta de que estaban experimentando con nosotros. Recuerdo que Lay empezó a vomitar y Kai tuvo que ayudarlo a salir afuera —Luhan se estremece al escuchar eso y Sehun le frota las palmas de las manos entre las suyas—. Y... no sé por qué me quedé allí. Me quedé mirando las cápsulas y de entre todas las personas que había allí dentro, te vi a ti.

Sehun lo mira con amor.

— Estabas dormido y eras muy pequeño. Eras tan delgado y huesudo que pensé que no podrías soportar ninguno de los experimentos y pruebas por los que nosotros estábamos pasando. Te vi tan débil que acabé pasando el resto del tiempo allí, mirándote, hasta que Suho tuvo que venir a buscarme.

Sehun le levanta la barbilla para mirarlo.

— Pero me has demostrado que estaba equivocado. En realidad eres uno de los más poderosos, y el más fuerte de todos nosotros.

— ¿Yo? —Luhan lo mira boquiabierto.

— Sí —Sehun le sonríe—. Tú.

Justo entonces, las puertas se abren y Suho entra. Luhan se olvida por un momento de lo que Sehun acaba de decirle al verlo acercándose rápidamente. Si está ansioso o nervioso, su rostro no lo refleja y todos levantan la mirada hacia él.

— ¿Todo bien? —pregunta Kris en cuanto Suho se reúne con él. Suho lo mira durante unos segundos antes de desviar la mirada hacia todos los demás.

— Quiere ver a alguien.

Él.

El hombre.

Kris lo mira.

— ¿A quién?

Los ojos se Suho se desvían hacia Luhan y éste siente que la respiración de Sehun se corta.

— Quiere ver al experimento 4-2-0.
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